Manuel Eduardo González

“Life on this earth first emerged from the sea. As the polar ice melts and sea level rises, we humans find ourselves facing the prospect that once again we may quite literally become ocean.” 


“La vida en esta tierra surgió por primera vez del mar. A medida que el hielo polar se derrite y el nivel del mar sube, los seres humanos nos encontramos enfrentando la posibilidad de que una vez más podemos literalmente convertirnos en océano”.

 

Become Ocean Miguel C. Tabares  JohnLutherAdams Inspirado en un poema de John Cage

 

Camino al mar a 980, 86 metros de altitud

Video

La residencia artística Macolla Creativa me invitó a desarrollar un proyecto que tomara en cuenta a La Pastora en Caracas, lugar donde está ubicada la sede de la Macolla. Luego de un tiempo de investigación planteé un proyecto sobre el Camino de los Españoles, un espacio natural importante para las relaciones comerciales que por más de tres siglos se desarrollaron gracias a la conexión entre esta parroquia y el estado Vargas, mi lugar de residencia.

El propósito del proyecto fue cruzar la montaña en búsqueda del norte, reconociéndolo al descubrir el mar. La idea presenta la dimensión que éste ha tenido como medio importante para la llegada y la partida de personas, así como para el traslado de objetos y mercancías. Por el mar llegaron los colonizadores que decían haber descubierto tierras vírgenes, al igual que decenas de exploradores maravillados por la gracia de estas tierras tropicales. Llegaron los restos del libertador Simón Bolívar retornando desde Colombia, así como también miles de inmigrantes provenientes de Europa que escapaban de países en guerra. Camino al mar es la búsqueda del norte como escape, es reconocer una idea en sintonía con el presente de nuestra sociedad venezolana.

 

El Camino de Los Españoles construido a comienzos del siglo XVII por órdenes del capitán general de la Provincia de Venezuela Diego de Osorio, es un espacio natural con una carga histórica que lo sitúa dentro de los escenarios claves en momentos de nuestra historia como país. Para hacer este recorrido no hace falta desviarse de la ciudad sino atravesarla, así como la llegada al otro lado de la montaña hay que atravesar Quenepe en Maiquetía, uno de los barrios del estado Vargas. Este camino por lo tanto no negaba la naturaleza de los espacios, sino que los reconocía como parte de él siendo tanta la presencia de la naturaleza que, el naturalista alemán Alejandro Von Humboldt lo destaca en los datos de su visita en 1779.

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En este camino se encuentran un número de construcciones en estado de ruina como el Fortín de la Cumbre o de la Cuchilla, siendo el más grande de todos y con funciones de aduana para la época. Desde él pudimos divisar el mar por primera vez quedando registrado en el vídeo Camino al mar, una toma fija donde se ven personas caminando en la montaña con la imagen del mar al fondo. De esta construcción también proviene la serie de fotografías de rocas con extracciones precisas de algunas piedras y la obra de la serie Banderas para el recuerdo realizada con la forma de la planta arquitectónica.

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La residencia me permitió tener un tiempo corto pero productivo para dialogar con el espacio y reconocer sus características. Una de las cosas que me interesó fue notar la importancia de la luz durante el día, como por ejemplo su intensidad por la mañana consiguiendo proyectar en sombras todo lo que se encontraba afuera de la sala, ó como al mediodía es tan tenue que pareciera estar controlada mostrando apenas unas variaciones de luz y de sombra. Este escenario me pareció idóneo para crear una atmósfera de luz, una intervención site-specific que me permitiera bañar de azul todo el espacio y para lo cual decidí cubrir con papel celofán azul cada uno de los vidrios de las ventanas.

 

Me interesó el uso del espacio para crear una experiencia que evidenciara la ubicación geográfica de La Pastora. Un dato escrito en la pared que nos recibe al llegar rezaba 980, 86 metros sobre el nivel del mar, inmediatamente creando una referencia de ubicación antes de comenzar el recorrido que iniciaría justo al girar a la izquierda y encontrar la atmósfera azul.

Manuel Eduardo González: Camino al mar_ Macolla CreativaCamino al mar como proyecto abarcó más que una semana de trabajo, siendo ésta un tiempo breve para trasladar al espacio algunos resultados. El trabajo realmente inició a comienzos del año en curso recolectando información y haciendo recorridos por La Pastora, así como el viaje desde ésta a Maiquetía por el Camino de Los Españoles, durante la peregrinación de la virgen de Lourdes que hacen cada 11 de febrero. Esta experiencia compartida junto a Julio Loaiza y Rafael Arteaga, nos permitió vivenciar y registrar las actividades que se estaban desarrollando. Fue muy importante visualmente mirar miles de personas caminando juntas, orando y pidiendo, atravesando la montaña y descubriendo el mar.

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Los días en la Macolla Creativa son de trabajo en equipo, ya sea a través del exponer tus ideas y discutirlas, como también la colaboración en el trabajo físico. Me parece importante mencionar la presencia de Malu Valerio al comienzo de la residencia compartiendo su experiencia con el mar y su vida cerca a él. También la convivencia junto a Julio Loaiza y Desiré Chique me permitieron discutir las ideas y definir los resultados, al mismo tiempo en que cada día me mostraban un poco más de La Pastora.

Manuel Eduardo González: Camino al mar_ Macolla CreativaEl mar para mí siempre ha tenido una presencia importante, pero al igual que las cosas que constantemente tenemos cerca, asumimos su presencia de tal manera que terminamos obviándolas. Trabajar en La Pastora por lo tanto me permitió pensar el mar desde la distancia y la memoria, manifestándose cierto grado de nostalgia. Me di cuenta que el trabajo con el Hotel Miramar, por ejemplo, ha sido importante para mí porque me permite tener una idea más amplia y distinta del espacio donde vivo, siendo un ancla a momentos de mi infancia donde vivir en el litoral tenía el sentido que todos suelen imaginar: Dedicar mucho tiempo habitando el mar. Este camino sólo es un comienzo, aún queda mucho por transitar.

Al otro lado de la montaña / Manuel Eduardo González /Abril, 2017